miércoles, 18 de julio de 2007

Definitivamente, el amor es un principio...



Estoy en Chile. Nuevamente solo. Cambia el esenario, los actores, pero mi cuestionamiento sigue siendo el mismo. Tengo claro que el amor es un principio, porque es algo tan sublime que trasiente al mero y tan poco seguro estimulo de las pasiones.

Dejé una pregunta anunciada en el primer párrafo de mi publicación anterior. ¿Es el amor algo que está sólo reservado para el matrimonio, o también se debe pensar y preparar en la etapa de enamoramiento, pololeo o noviazgo?.

Primero quiero hacer referencia a lo que entiendo como principio. Para mi un principio tiene que ver con la base en la que construyo mi vida. Es mi código de conducta, es en lo que me permito constrastar mi acciones y pensamientos para saber si están o no correctos o de acuerdo con lo que mis valores establecen. Por lo tanto, si defiendo que el amor es un principio, es la definición de éste y las condiciones que me lleven a conocer y vivir el verdadero amor las que irán regulando y guiando mi forma de ser y actuar.

Ahora voy a la pregunta. Después de mucho meditar en este cuestionamiento, conversarlo con muchas personas, digerirlo y asimilarlo, me he dado cuenta que el amor, en el relacionamiento de pareja es para vivirlo desde aquel momento en que sientes el flechazo de cupido, la química haciendo de las suyas en tu cuerpo o desde aquel momento en el que tu corazón comienza a latir más fuerte por una persona y tu mente no borra su imagen, por lo que no quieres ni puedes dejar de pensar en ella.

Dando lo mismo la forma en se describa ese momento, lo cierto es que, como el amor es un PRINCIPIO, este se transforma en una forma de vida, en algo que rige en cada segundo tu forma de actuar, ser o pensar. Por lo tanto, si hablamos del amor de pareja, no debemos primero dar cuenta de que forma parte de un amor superior.

Hagamos el siguiente ejercicio. Sabemos que existe el amor, que se divide en tres grandes tipos: el amor eros o de pareja, el amor frathos o de hermanos y el amor filial o de familia. Está obvio y redundante decir que lo que vincula a cada uno de estas definiciones es el concepto amor. Para quienes creemos en la existencia de Dios, nos es muy fácil aceptar la naturaleza divina que está escrita en la Biblia, quizás la única que nos habla directamente de la naturaleza del creador: Dios es amor.

Si, ya sé. Los cuestionamientos de quienes no creen en la existencia de Dios hacen que, probalemente su lectura llegue hasta estas líneas. Pero quiero dejar en claro que no es el motivo de este escrito demostrar la existencia o no existencia de Dios, pero de paso diré que racionalmente así como no se puede probar la existencia de Dios, tampoco se puede probar la no existencia de Él. Además, si siempre se preguntan "si Dios existe, ¿por qué hay tanta maldad en el mundo o por qué nos pasan tantas cosas malas?", para mi la pregunta debería ser otra "¿Sabes porque pasan, aún como está este mundo, cosas buenas?. Claro, si este mundo está cada día peor, lo normal sería que no pasen cosas buenas, pero pasan.

Y una de esas cosas buenas es el precisamente el amor. En realidad, ¿existe alguna cosa buena que nos pase y que no esté relacionada, en primer, segundo o tercer grado con el amor? Me da la impresión que no.

Dejando abierta la discusión en este punto, continuaré desarrollando un poco más la idea.

Si bien el amor es un principio por el cual el ser humano debiera regirse, estableciéndolo como su código de conducta, hoy se ve absolutamente limitado y empequeñecido dentro de la sociedad con las definiciones que le damos.

Al establecer al amor como resultado de las pasiones o de la sobre estimulación positiva de los sentidos, le damos una conotación variable, y al ser variable se transforma en algo inestable e inseguro. Claro, si hoy conversamos con cualquier persona sobre este tema, veremos que lo reflejado es temor. El miedo a amar, es decir, el miedo a vincularse con otra persona ya que se corre el riesgo de sufrir, de perder...


Si una persona esta convencida de que ama a otra ¿Por qué tiene miedo a sufrir o perder? ¿Qué es lo que se pierde?

Si leemos en la biblia 1 corintios capítulo 13 nos dice que el amor todo lo sufre y todo lo soporta, la primera lectura nos da la impresión de que amar esta relacionado más con el dolor que con algo positivo para la nuestra vida.

Pero no es así. Dios nos ha dado la bendición de amar y ser amado. La confusión se da cuando asociamos nuestro amor a la variabilidad de nuestras sensaciones. Cuando amamos, debemos hacerlo de manera distinta a la que nos hemos acostumbrado.

Si el amor nos hace sufrir ¿por qué lo buscamos tanto? ¿será que cuando encuentre mi pareja ideal, se acabarán mis sufrimientos y problemas? ¿el casarme es el fin de las inestabilidades? Los que esten casados estaran de acuerdo conmigo que nada dista más de eso. Yo aún estoy soltero, pero si en la etapa de enamoramiento o noviazgo ya tenemos problemas, nada asegura que eso varíe despues de casados.

Entonces nos damos cuenta que poner la firma en un libro y decir "sí, acepto" frente a toda la famila, amigos, amigos de los amigos y demases no es la entrada al paraíso... entonces ¿cuál es?

Creanme que es más simple de lo que se imagina. Afirmo y reafirmo que no exiten las relaciones perfectas, sino las personas con voluntades perfectas. Que siempre se acuerdan que, más allá de los problemas, existe algo superior y más importante que les une, un principio... el amor.

Entonces, el amor no está reservado sólo para los que estan casados. El amor es el principio que debe regir nuestra vida y nuestros relacionamientos. Al vivir el amor, cuando estes con alguien compartirás tu vida, tu amor, con ella.

Ahora, dejo un desafío. Entender porqué cuando una pareja se casa, la frase más importante es quizás "lo que Dios unió, no lo separará el hombre" y también descubrir la idea de que en la noche de luna de miel se consuma el amor del matrimonio. Dos frases que nos acompañan durante mucho tiempo en las tradiciones y ritos matrimoniales pero que, si lo logramos entender, nos daran la clave para una relación sana y duradera, construída en buen cimiento como es el amor.






1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola que tal de casualidad di con tu blog y me parece interesante te confundi con un amigo que tengo en santiago de chile que se llama felipe andres fuenzalida me llamo Alexandra